Este sitio contiene una serie de relatos sin orden. No es de actualidad y por eso lo anterior es tan válido como lo último. En la columna de la derecha, en la sección "Para leer" están los enlaces a cada texto. Espero les gusten, gracias.

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La desnuda piel del otoño

Aquella noche en la que te dije que amo el otoño de esta ciudad se gestó en vos la decisión de regalarme uno, a tu manera.
Fue así como en lo más profundo de mis ojos provocaste el primer relámpago de desvelo, desde tu escote en ocres de sol, desde el follaje vacilante que allí apremiaba la primera caída, provocada por tus manos al correr un bretel y luego el otro por el borde de esos hombros tuyos, como parques.
Así cayó la primera hoja, como una reina. Cayó para que se animen las demás, en ese punto de la habitación coordenada de mis ojos, donde con suavidad mitológica se deslizó tu vestido y llegó al suelo para preparar el espacio que ocuparían las hojas siguientes. Allí se concentró en una fracción todo mi tiempo vivido al deslizarse la prenda a la velocidad justa como para elevar mi temperatura otoñal. Y esperé más hojas por caer, porque la caída de todas ellas me despojaría de las dudas sobre el amor y la vida.
Fuí un privilegiado. Desde mi quietud observé el desarrollo de tu desnudo, lento, lánguido, el que me prometiste a pesar de tu timidez, el que cumplías a pesar de tus temores. Alguien dijo que el hombre que careciera de ese regalo no debería considerarse realizado, pensé que exageraba, pero en mi piel se abrieron poros negados al ver la escena que creabas, mis ojos potenciaron su visión, mis manos volvieron a nutrir fogatas y me proyecté por el tiempo en forma inversa, repleto de vestigios de masculinidad pura.
Tus manos acopiadoras de vientos amasaban un prodigio, y en su misión de provocar temblores arremetían contra la penúltima hoja. De ser cierto que existe eso llamado amanecer, entonces fue depositado en tus manos, que es donde nacen todas las cosas. Manos que allí y entonces se arremolinaban por los arrabales de tus pechos y sombreaban deseos sobre las curvas de mi destino. No era sólo el desnudo de tu cuerpo, era también el de tus ganas.
Cuando el eco de un tango crepusculado se te convirtió en jadeo para trotarme en la rea ternura de una ofrenda, desde un distraído silencio la penúltima hoja cayó en pirueta junto a tus pies. ¿Cómo escuchar la melodía muda de tu savia si yo sé que, en tus rincones, ha quedado depositado el silencio maestro del universo previo a este universo próximo a mi, heredero de todas aquellas cosas creadas para germinar -bajo la piel de un hombre- el único impulso posible que es el deseo definitivo por las formas de una mujer? De esa mujer que ahí eras vos. De este hombre que era yo al mirarte.
No percibo en el otoño la decadencia que los poetas tejen en versos con hilos de amargura; frente al árbol casi sin hojas se intuye la magia de lo latente. Como aquello también latente que dejaste en mis rincones con sabor a mañana siendo ancestral.
Goteaban los almendros fugados del verano tu melífero empeño. Entonces sentí, con versos atorados en mi boca, el punzar de una flecha. Con hambre fatal en los brazos, clandestino y bravo en afanes, este instinto mío se desbocó en galope interno cuando el ángel renegado de tu rutina dejó caer la última prenda que descifraría, al fin, mi futuro. Anhelo deshojado para siempre, pesadumbre del pasado para nunca.
Así como te ví, te veré: porque tu imagen quedó tallada en mis ojos.

50 comentarios:

  1. Intenso tu texto, Navegante. Un placer leerte.

    Besos.

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    1. Auroratris, el placer es mio al verte por aquí, besos y gracias por venir.

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  2. Mira que no me gusta el otoño, y me lo estas haciendo ver de otra manera, con estas maravillosas letras.
    Besos

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    1. Inma_Luna, tal vez sea cuestión de mirar el otoño con otros ojos y con otras sensaciones en la piel. Desconozco como es en tu país, pero al de acá lo amo. Y he amado a la mujer que allí describo también, completo mi otoño.
      Besos para vos.

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  3. Una bella y sensual manera de ver el otoño que se va despojando de sus vestimentas para mostrarse ante los ojos tan y como es.
    Muy hermoso.
    Besos

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    1. Ilesin, siempre gratos tus conceptos, asi es, hice un juego de imágenes entre lo que me resulta bello del otoño y la belleza de esa mujer que existió entre mis cosas.
      Gracias.

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  4. Mi querido argentino:

    Cae mi mirada sobre tu texto con cadencia de hoja, doy de lado a la amargura de los poetas y me quedo un rato en este telar que es telar mujer y telar otoño.

    Parece ser cierto que el amanecer existe. Al menos ha existido hoy, aproveché su luz primera y nueva para leerte, para dejarme llevar por ese tango crepusculado, por la suavidad mitológica y los almendros fugados.

    El texto es una metáfora en metástasis, pura imagen que permanece tallada como es última imagen que antecede al punto y final...para dar paso al principio.

    Un fuerte abrazo.

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    1. Juanma
      ¡¡Esta si que es una sorpresa fantástica!!
      Que bueno es volver a verte por acá, no solo porque siempre me han resultado positivos tus comentarios y grata tu amistad, sino porque tu ausencia había dejado un vacío imposible de llenar (como dice la canción de ese otro argentino, dedicada a la amistad).
      Tus elogios tienen la virtud de ser más que eso, dejan un análisis que siempre me ha servido a la hora de comprobar lo que llega a quienes me leen.
      Agradezco tu presencia, tu amistad y tus palabras.
      Abrazo fuerte desde este lado del mar.

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  5. Loa sentimientos van deslizándose a través de lo invisible, del viento y su intermitente presencia.. como las hojas que parecen perecer cuando llega el imperativo de nuevas esencias.

    un abrazo,

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    1. Athenea, tu comentario me dejó mucho, me devolvió algo que tal vez está implicito en mi texto pero que vos rescataste de sus entrelíneas, sobre todo en lo último que decis.
      Abrazo agradecido.

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  6. Hasta las estaciones que menos gustan tienen su buen punto cuando se las describe de manera amorosa y bonita.

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    1. Astrid, solo los que gustamos de esas estaciones que menos gustan podemos rescatar lo que contiene.
      Pero que sea descrita de manera amorosa y bonita es algo que corre por tu cuenta... ¡gracias!

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  7. Magnífica manera de describir el otoño en la piel de tu amada. Te felicito.


    Un abrazo

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    1. Gracias amiga, tus palabras son siempre aceptadas por mi como de alguien que realmente conoce de la vida.
      Saludos.

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  8. Cuánta sensualidad y belleza, siempre!

    Además mucha delicadeza al escribirlo.

    Muchos besos

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    1. Gracias Carmen por tus elogios y por venir. Besos para vos.

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    2. Los elogios son ciertos, no queda otro remedio que elogiarte tras leerte...

      Besos

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    3. Carmen... mas GRACIAS entonces.
      Besos, muchos.

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  9. Como siempre, nos dejas esa sensación de ser especial para un hombre, alguien a quién se le despierta esa sensación tan intensa que describes!

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  10. Profundo e intenso tu texto, sentimientos que van mas allá de esa otra piel. ¡Enhorabuena por tan magnífica descripción! Un abrazo.

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    1. Gracias Olga, por tus palabras y tu presencia.
      Abrazo para vos.

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  11. Preciosa prosa poética.

    Gusto grande saberte de regreso.

    Saludos.

    Ana Lucía

    .

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    1. Cantaclaro, amiga!!!
      Que lindo verte nuevamente por aquí. Pero te cuento que hace bastante que estoy de regreso, son unas cuantas publicaciones en las que no te he visto comentando...
      Me diste una gran alegría, te espero siempre por acá, saludos afectivos.

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  12. ¡Qué hermosura!
    En tu pluma el erotismo es arte puro; poesía desenvolviendo su misterio lentamente pero con ardor.

    "De ser cierto que existe eso llamado amanecer, entonces fue depositado en tus manos, que es donde nacen todas las cosas."

    Todo un placer leer esta prosa poética.
    Un abrazo :)

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    1. Volarela, lo lindo es conectarme y ver comentarios tuyos. Agradezco infinitamente tus elogios, sos muy buena conmigo.
      Abrazo para vos.

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  13. Bellas imágenes unidas, el otoño y el amor, pero con la intensidad de la primavera...
    Un abrazo desde Caracas

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    1. Maria, gracias por tu comentario, pero lamento contradecirte, si tiene intensidad... es la del otoño en mi Buenos Aires.
      Abrazo desde el Sur.

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  14. Siempre amé el otoño.
    Me parece una comparación bellísima la caída de las hojas con la desnudez del cuerpo.
    Abrazos para ti.

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    1. Marga, me alegro compartir con vos esa sensación de belleza que contiene el otoño. Y gracias por comprender lo que relaté.
      Abrazo grande.

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  15. Océano azul. Tu barca llega a lugares donde otras no han llegado. Creas demanda. Deseos de seguir navegando por tus aguas a veces tranquilas otras agitadas, nunca tediosas. La convicción de un viaje placentero anima a embarcar aun si conocer el rumbo que tomará la nave.

    Buena noche marino.

    Alguien que anda por ahí

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    1. Bueno, bueno... la reaparición de Alguien que anda por ahí -por aquí-.
      Buen retorno, gracias por las palabras, muy gratas.

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  16. Vine a saludarte y desearte buena semana.
    Besos

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    1. Muy lindo de tu parte Inma_Luna, que sea linda para vos también, besos.

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  17. Hola Navegante Del Alma, a través del blog de Ardilla paso a visitar el tuyo y me gusta lo que publicas, así que si me lo permites me quedo en el.
    Saludos.

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    1. Bienvenida Conchi!!
      Y quedáte todo lo que desees. ¿Un café?. Lee tranquila lo que gustes.
      Saludos desde mi sur.

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  18. Me quedas sin palabras navegante no hay manera mas bella y seductora de describrir como tú lo has hecho hacia un cuerpo desnudo, es magistral tu entrada.

    Mi aplauso y admiración.

    Un beso.

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    1. María, si es bello y seductor lo que escribí es porque esa belleza y seducción ya existía en lo descripto.
      Gracias por tu admiración, sos muy generosa.
      Besos para vos.

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    2. Gracias a ti.

      Creía que tenías algo nuevo, pero te dejo mis saldos, amigo, deseándote un muy feliz comienzo de semana.

      Un beso.

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    3. Maria, gracias por tu interes y tu saludo.
      Como siempre digo, este sitio es limitado ya que se ocupa de una determinada cantidad de eventos, y la mayoría ya han sido relatados.
      Escribiré un par de prosas mas, seguramente. Pero no mucho más que eso. Ya veré cuando ponerme a escribir algo nuevo, como siempre eso también depende de las musas.
      Un beso para vos.

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  19. Vas pintando de bellos colores y de sensualidad el deseo y la pasión de la piel que se despoja de todo... y nos mostrás el otoño con su bellleza de ocres y dorados.
    Es delicioso leerte,, un beso grande.

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  20. Una historia muy sensual y a la ves inocente,..la compañía del natural otoño tiñe de un marco sincero tu relato,..realmente una ves mas me conmueves amigo y festejo venir a leerte,....

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    1. Gracias amiga Janeth, siempre me provoca una sonrisa tu paso por mi sitio.
      Festejo yo tus comentarios, un beso.

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  21. Cuanta belleza vestida y al desnudo. Sin duda se puede amar el otoño junto con la vida y la muerte fundidos en un bello gesto de delicada nuestra de amor. Se puede amar el surgir y resurgir de la vida en cada pequeño instante de derroches y despedidas, porque decir adiós en cada hoja, en cada prenda, es abrazar una madrugada de soles acariciando el corazón.
    Me ha parecido realmente hermosa esta historia vuestra de otoño perenne.
    Un abrazo inmenso querido amigo.

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    1. Amiga Raquel, que lindo y amplio comentario me dejaste, se nota que lo leíste con interés. Y claro que las experiencias bellas se viven de a dos, caso contrario sería imposible escribirlas.
      Abrazo retribuído para vos.

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  22. Navegante .... un desborde de bellísimas letras que atesoras en tu corazón y fluyen maravillosas al leerlas.

    un beso

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  23. Que bella forma de seducir, ha sido magistral desde su inicio, lindas letras poeta!!

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    1. Gracias Carmen, muy lindas tus palabras. Y agradezco mucho tu visita. Saludos.

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