Este sitio contiene una serie de relatos sin orden. No es de actualidad y por eso lo anterior es tan válido como lo último. En la columna de la derecha, en la sección "Para leer" están los enlaces a cada texto. Espero les gusten, gracias.

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Lo que no fue, microhistorias

Alguien dijo una vez: “para que un recuerdo no inquiete hay que escribirlo en un papel, luego hacer con él un bollo y arrojarlo al cesto”.
Esta entrada es mi papel. Y este blog mi cesto.

Miriam de tan espiritual era invisible. Mi amistad con ella comenzó en un centro de estudios de ciencias humanas; meditación, filosofía, libros sagrados. Pensé que era el único que la veía, nadie la saludaba, con nadie hablaba, etérea entre la gente. Pero en determinado momento descubrí que conmigo tenía empatía; es más, pude comprobar un grado mínimo de comunicación telepática, cosa que forma parte de uno de los misterios de mi vida ya que pocas veces me ocurrió. Nuestra amistad fluyó como arroyo, como los textos de Buda o los movimientos del Tai chi; íbamos a los parques en las tardes a charlar sobre los temas que nos unían, me parecía estar metido en una de esas películas de contemplaciones profundas, en donde dos seres sentados en un banco miran la puesta del sol mientras elaboran pensamientos de poética filosofía. En una oportunidad quise poner a prueba aquello que parecía una realidad que me inquietaba, nuestro contacto telepático, que ya había dado muestras de ser real. Acostumbrábamos a encontrarnos en el mismo banco de la plaza; pero ese día me metí en el bar de enfrente mirando por la ventana hacia el sendero por donde ella entraba al lugar. La ví bajar del colectivo y comenzar a caminar hacia el banco nuestro; concentré mi pensamiento en una frase...“mirame, estoy acá”, a los pocos segundos se dio vuelta y dirigió la mirada exacta y decididamente hacia donde yo estaba. Una de esas tardes la besé, me lo permitió, sucedieron muchas tardes como esa, pero me impedía ir más allá. Impenetrable. Finalmente me confesó su bloqueo sexual, nunca había tenido impulsos de esa naturaleza, "... creo que nací para ser monja". Y nada pude contra eso, sentí pena por los dos. Teníamos unos veinticinco años y el último atardecer se hizo presente.

Ariana era la prima de un amigo mío, tenía en los ojos un celeste distinto a todos los otros celestes, diecisiete años y yo veinticuatro. Pasábamos tardes y noches compartiendo libros, música o simples charlas. Si no fuera porque no creo en la amistad entre hombre y mujer, diría que la nuestra era real. Eran los días del mundial de fútbol México 86. Una noche en que repetían un partido por TV estaba a mi lado. Yo prestaba atención exclusiva a lo que mostraba la pantalla y ella, celosa, tomó una lapicera y me sorprendió al escribir en mi mano “malo, no estás conmigo”. Giré hacia ella y la besé largamente. Luego me dijo “y ahora ¿cómo seguimos?”. Y yo, en un alto grado de enajenación le respondí “igual, si sólo somos amigos”. Al relacionarme habitualmente con su primo seguí viéndola algunos años, hasta que un día le pedí perdón por aquella noche. No me entendió “no te preocupes, no fue nada”, me dijo. Quise aclararle que las disculpas no eran por haberla besado, sino por no haber desarrollado esa posible relación. Pero era tarde para siempre.

Rita era una morocha de aspecto típico andino, me calentaba con sólo verla. Al salir de su trabajo pasaba siempre por la vereda de enfrente de mi comercio, se deslizaba por las baldosas con el embrujo de un quetzal en vuelo. Pocas veces entraba a comprar algo, de cerca me despertaba ternura. Un día de tantos pasó a la hora señalada, le chisté, me miró, le hice seña de que venga y entró al local; "me encantas" le susurré. Quedamos en encontrarnos en los parques del barrio de Palermo, la zona más verde de Buenos Aires. Caminamos, nos sentamos en un banco y no tardé en besarla. Nos besamos mucho y me permitió recorrerla con mis manos; la invité a pasar la noche conmigo. Evidenciaba su interés por aceptar mi propuesta “¡Me muero por decirte que sí!” me susurró cuando mi insistencia ya era insoportable, pero algo dentro de ella se negaba. Ya resignado la llevé hasta la parada del colectivo. La vi subir e irse. Nunca volvió a pasar por la vereda.


Suele decirse “yo no elegí, las cosas se dieron solas”. Y resulta que la forma más común de elección es no ocuparse y permitir que las cosas ocurran.
Elegir es desechar.
Frente a todos los senderos, optamos por uno. Y nos preguntamos que habríamos encontrado de elegir otro.
¿Dónde estaría ahora si los eventos hubieran tomado distinto rumbo?
Soy hijo de la rosa de los vientos. Y todo lo que vivo deriva de lo que se dio.
Y de lo que no.

El quetzal
Maravilla del aire
 

36 comentarios:

  1. estas mujeres han sacado mis lágrimas ,quizás porque a veces una de siente reflejada en alguna de ellas ,..o porque fueron fugaces pero
    pasionales historias ....voy a confesarte algo ...alguna vez fui muy invisible como Miriam y por varios años ....y otras tantas llegue tarde ...nada me emocionaste un montón

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    1. Gracias por tu emoción, odalys, es fantástico que mis relatos encuentren esa sintonía.
      Ella, ni vos, fueron invisibles del todo, solo para aquellos que no saben ver.
      Beso grandote.

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  2. Recuerdos de vida y sentires pasionales que dejaron huella. Has vivido y conocido el amor y sus pasiones, eso es bello. Un gusto leerte amigo Navegante. Saludos desde México.

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    1. Gracias Sandra por tu constante presencia en mi sitio.
      Saludos desde el sur.

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  3. Bellos tus recuerdos amigos además los escribes desde la ternura y el respeto y eso se nota ..Es cierto que nosotros nos elegimos las cosas son ellas las que nos eligen .. A veces nos preguntamos que hubiera sido de nosotros si en vez de tomar ese camino de la derecha optáramos por el de la izquierda eso nunca se sabrá son cosas que se nos escapan ese es el misterio de la vida ..Gracias por compartir tus historias que son un poco las nuestras ..Abrazos y feliz domingo.

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    1. Lindo tu comentario Campirela, y es así, tal cual, las historias de la mujer y del hombre en general tienen similares aspectos, cambian los detalles nomás.
      Felices días para vos.

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  4. Cuantas historias, estás tres no las habías publicado, o no las había leído, no sé. Pero en todas hay amor, concretado o no, el amor está.

    mariarosa

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    1. Amiga mariarosa, sigo pensando, y cada vez más, que los comentarios suelen enriquecer un relato. Eso que dijiste "el amor está" es una maravilla comprimida en tres palabras.
      La publicación es nueva, perdón por confundir a todos con lo nuevo y lo viejo.
      Gracias infinitas.

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  5. Yo cuando te leo, veo cada escena,cada beso,cada pensamiento,cada emoción.
    Tus relatos envuelven, quizás porque tienes la habilidad de llegar desde lo cotidiano, desde "la normalidad" sin rebusques estéticos,ni adjetivos superlativos para describir el amor,el sexo,el deseo... simplemente nos lo contás con tus palabras,con toda tu emoción ahí, a flor de piel.
    Gracias!
    Un beso!

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    1. Y yo, cuando leo tus comentarios, ya no sé como agradecerlos. Eso sí, me encanta que se pueda "ver" lo que relato.
      Y busco evitar lo superlativo, lo exagerado. Gracias por notarlo.
      Beso para vos.

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  6. ¡Hola Navegante!

    Con tu barco al rededor del mundo, tómalo como metáfora, en cada puerto han ido subiendo un buen puñado de pasajeros que muchos han dejado en tu vida una silla vacía; a pesar de ser un mocero, cosa que me parece una natural maravilla, también se nota tu sensibilidad en tus letras y me gusta.
    Me parecen tres relatos bellísimos que atrapan al lector y quedan ganas de releer, cosa que ya he hecho.
    Los tres relatos son hermosos, pero me quedo con el segundo, el de Ariana, te diré que yo creo en una amistad sana entre hombre y mujer, puesto que en ello hay mucho amor y es tan importante como cualquier otro amor. Creo que es más bonita que la relación sexual, puesto que al final solo se queda en eso, porque amor es otra cosa. Es mi opinión.
    Bien pues me ha entado leerte, siempre es un placer.
    Te dejo mi inmensa gratitud y mi gran estima.
    Un besiño para vos y se muy muy feliz.

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    1. Marina, si es que soy mocero (mujeriego acá en Argentina), es por casualidad, por no haber encontrado ese amor definitivo.
      Es aceptable tu opinión sobre la amistad, como la de todos, simplemente creo que eso es posible si al hombre no le gusta la mujer, tal vez esto suena duro, pero lo veo así.
      Gracias por tu estima, es recíproca. Y el que queda agradecido por tu visita soy yo.
      Besos van también. Y felicidad, mi deseo perpetuo para vos.

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  7. Navegante, Mirian, Ariana y Rita habitan en ti...Se hicieron parte de ti, como todas las demás, que has conocido.Ellas te dieron tiempo y vida para sentir y recordar. Todos somos gracias a los que nos rodean y hemos vivido y sentido...De ahí tu respeto, tu entrega y tu gratitud a las mujeres de tu vida...Ellas no están presentes para hablar de ti, pero el universo nos devuelve lo que damos, tarde o temprano.
    Te dejo mi felicitación por tus letras.
    Mi abrazo, Navegante.

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    1. Maravilloso comentario, estimada Ma Jesús. Y muy profundo.
      Es así, tal cual lo comentas. Se agradece inmensamente.
      Abrazo retribuído.

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  8. Miriam, Ariana y rita, tres mujeres para no olvidar, quienes por una u otra manera te dieron palabras y recuerdos para disfrutar, una vida plena de amor y amistad, grandioso, Felices Pascuas Navegante.
    Abrazo

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    1. Linda tu visita amiga, gracias siempre.
      Y Felicidades para vos también.

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  9. ¡Hola Navegante! Por el motivo que sea eran mujeres para estar en tu vida, para aportar algo importante a ella, pero no para quedarse; ni tan siquiera para llegar a más de un beso con ellas a pesar de las ganas o el momento. Pero lo maravilloso de la vida es eso. Se compone de todos esos fragmentos, los que fueron, los que casi fueron, los que imaginamos, los que nunca pudieron ser, los que serán...
    Besos :D

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    1. Uf, Margarita ¡qué hermoso comentario!
      Realmente, quedo muy agradecido.
      Besos retribuídos.

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  10. Hola, querido amigo!

    Li tu texto, como siempre con mucha atenção, e como siempre adorei tus relatos.

    Miriam dada a filosofias, meditação, reiki, yoga etc. y nada de química íntima. Foi lo k foi, pero la recordas con ternura.
    Ariana, diferente, pero semelhante. Un beso solament y nada mas.
    Rita mas aberta y mas "atrevida", pero algo no deixou seguir su vontade.

    Todas diferentes, todas iguais, como ahora se diz, pero tu un comerciante, nesse tiempo, tiveste experiências lindas y k nunca olvidarás. Se fosse hoy, creo que las cosas seriam completamente diferentes. El amor, el físico se vulgarizou y no terias mãos a medir, como se diz en Portugal, ou seja, terias mucho que "hacer" -sonrisas. Los anos 80 no voltam mas. Espero k ahora sejas muy feliz y resolvido.

    Escutei o vídeo, que no entendi, completamente, pero creo que habla de una ave linda y muy colorida: el quetzal. Tu también foste "ave" y voaste en muchas "direções" y un dia "pousaste", suponho.

    TE QUIERO MUY FELIZ!

    Besos y un feliz Pascua!

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    1. Estimada CEU, tu comentario ha sido preciso.
      Y el video es así, solo comenta algo de esa bella ave de Centro América.
      Besos para vos y felicidades también.

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  11. Hijos de la Rosa de los Vientos y en esa sentir habremos de entender que lo que pasó y lo que no, es lo único que pudo haber pasado ( o no)

    Paz

    Isaac

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  12. Grandes historias, que navegan en tu pensamiento amigo. Un abrazo gracias por tu visita.

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    1. Y yo agradezco la tuya, gracias por pasar.
      Abrazo para vos.

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  13. Me han encantado tus historias, sobre todo la de Rita, con razón te llamas Navegante, grandes ideas navegan por tu cabeza.
    Llevas razón en tu comentario, no se puede retroceder en el tiempo, pero mi realidad no es un camino de rosas.
    Cuando quieras empezamos el debate de mi poesía.
    Un abrazo

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    1. Demofila, no le escapo a los buenos debates, cuando gustes.
      Gracias por venir.
      Abrazo retribuído.

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  14. No sé si has leído a tu compatriota Borges, que tiene un cuento que se llama "El jardín de los senderos que se bifurcan", avanza en la pregunta que formulas en esta entrada

    Paz hermano

    Isaac

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    1. Claro que he leído a Borges, es uno de mis favoritos. Yo creo que allí el tema que se plantea tiene que ver con algo similar a lo de "los universos paralelos". Lo mío es más simple, elegir un camino u otro.
      Saludos Isaac.

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  15. Buenos días, te agradezco tu sinceridad de decirme por qué borraste los comentarios.
    Empecemos de cero como dices.
    Saludos, feliz fin de semana.

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    1. Todo bien Demofila, que tengas lindos días. Saludos para vos.

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  16. Buenas tardes, gracias y tu comentario,dicesque la lluvia te parece cuando estás tomando en un interior grato, a mí me gusta tras la ventana.
    Saludos, feliz fin de semana.

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  17. Historias de vida que te dejaron huella en el corazón, que valieron la pena haberlas vivido y ahora revivirlas con tus letras delicadas y dedicadas a ellas las mujeres.. Un beso grande

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    1. Beso grande para vos hanna. Y disculpa la tardanza en contestar.
      Que sigas bien.

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  18. Hola Navegante…

    Ha sido un placer leerte hoy, y también reposar mi mirada en las imágenes del vídeo que nos has dejado, el quetzal, hermoso pájaro, Gracias…

    Hay varias cosas que me afloran hoy con tu texto, y que me apetece comentarte, una de ellas es esa extraña sensación que creo que hemos sentido todos alguna vez hacía algunas personas cuando las vemos por primera vez, sentimos dentro de nosotros como si de alguna forma nuestras almas se conocieran de antes, y estuvieran conectadas por un hilo invisible, algo cósmico, difícil de explicar y no tiene por que tener connotación sexual alguna, es algo muy diferente…, También, existen personas que por timidez aparecen como islas dentro del grupo, pero no siempre es así, hay otras que simplemente viven dentro de sí mismas, tienen un inmenso mundo interior, solo observan y abren a aquello que les aporta o necesita algo de ellas. Si tienes la suerte de conectar con alma así, te sorprenderá, nada de timidez, son otra dimensión… En cuanto a la amistad hombre mujer, tema peliagudo, me he dado de cabezazos por errar justo ahí, me gusta la amistad con el hombre, porque aunque luche y crea en la igualdad de derechos entre hombre y mujer, hay diferencias claras entre ambos, que son algo más que físicas, abarcan el sentir y ver las cosas y la vida, una sensibilidad que define sin duda a cada sexo. Siempre quise tener un amigo que fuera capaz de ver en mí a la amiga, por encima de la mujer posible compañera sexual, un amigo con el cual pudiera hablar de la vida como pudiera hacerlo con una amiga, un fracaso total, una decepción que ya dejo por imposible… Adoro la amistad, el compañerismo, la complicidad, y no tiene porque existir nada más para disfrutar con ese hombre, esa persona, y puede estar contigo toda tu vida…

    Besos

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    1. Querida Antonia, tus comentarios son siempre completos y de excelentes observaciones.
      Solo decirte gracias una vez más.
      Y un beso.

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